sábado, 14 de enero de 2012

No somos tontas





Se van a cumplir dos meses desde que reclamé a Banesto.
Podéis leer la carta en mi blog "Abusos Bancarios (mis cartas de reclamaciones)".

Es el tiempo que tienen para contestar, decir algo, disculparse ... Lo que sea antes de que una pueda iniciar acciones legales, llorar en un rincón o reclamar ante el Banco de España. Que me temo se pondrá de perfil porque lo que yo pido es complicado, perroflautil y/o lordbyroniano.

En el impreso que el Banco de España pone a disposición de los ingenuos mortales , una de las casillas hace referencia a la cantidad que reclamas.

Yo no quiero dinero.

-
 Quiero una disculpa pública y que confiesen que han estado reteniendo las pensiones de sus clientes entre cinco y seis días al mes. Porque es una práctica común, no solo se ha hecho en mi sucursal. Calculo que este tipo de cosas no estan en manos del director de una oficinita de pueblo.

Lo que me revienta de todo esto es que me estoy moviendo por los demás. Yo he cambiado de banco y recibo mi pensión todos los días 25. Y cuando explico lo que hago me dicen que soy una tocapelotas, que así no se puede andar por el mundo y que, total, si ya lo he solucionado al cambiar de banco que para qué me estoy tomando todas estas molestias. Porque -y es verdad-  reclamar es un coñazo.

Lo hago por varios y diferentes motivos.

 El principal es porque sé que muchas personas mayores no tienen ni idea de cómo reclamar, ni nadie que lo haga por ellos. Vale, sí, son sólo cinco días en los que se retrasa la pensión. Qué más da, dicen, si al final es de mes a mes y no importa.

Pues a mi sí que me importa.

¿Qué derecho tienen atribuido algunos bancos para demorar un pago así?
¿Por qué no informan? :  "Mire usté, señora, que le vamos a tener cinco días su pensión en barbecho y luego ya si eso se la ingresamos el día uno", que, total, los pensionistas, como cobran esos dinerales y comen poco ...
 Porque sumando, sumando, si se hace en toda España, calculo que será una pasta la que tienen a su disposición durante ese tiempo, así a lo tonto y sin encomendarse a ningún santo.

 En la cuenta de mi hijo me soplaron cuarenta pavos por no tener saldo suficiente varios días (no llegó a una semana) para el pago de la putatarjetacuatrobé. Si ellos ponen multitas por impagos, retrasos y otros jolgorios, igual tenemos que hacer lo mismo los clientes. Porque nos obligan a funcionar con los Bancos. Tienes que cobrar a través de ellos, pagar, domiciliar recibos... Luego te cobran por mantenimiento de cuenta y otras zarandajas, ya ni me meto en comisiones de hipotecas, que yo también las he sufrido y batallado...

Nunca me importó lo que dijesen sobre mi. Ahora ya, cincuentenaria que soy, me la sopla a base de bien. Si la directora de mi sucursal piensa  que las amas de casa somos tontas y nos achantamos ante una cuarta de papeles, es que no sabe que ha dado con lo más borde nunca visto por los alrededores. Pienso que tengo razón y que por lo que estoy batallando es justo.

Y muda nunca he sido.